TUESDAY, 18 AUGUST 2026
Primer plano de manos sujetando bastones de marcha nórdica durante un entrenamiento al aire libregenerado por IA

Marcha nórdica para adelgazar: qué dicen los estudios

El nordic walking se recomienda con frecuencia como un ejercicio aeróbico eficaz para perder peso. Pero ¿qué demuestra realmente la evidencia científica sobre la marcha nórdica para adelgazar? Las investigaciones revelan una realidad sorprendente: aunque esta disciplina incrementa el gasto calórico entre un 18 y un 22 % respecto a caminar a paso ligero, diversos estudios no han hallado una ventaja significativa en la reducción de grasa corporal frente a la caminata tradicional. En este artículo analizamos qué dice la ciencia sobre la marcha nórdica y la pérdida de peso.

Puntos clave

  • Mayor gasto calórico: la marcha nórdica quema entre un 18 y un 22 % más de calorías que caminar sin bastones gracias a la mayor implicación de los músculos del tren superior.
  • Sin ventajas adicionales en la pérdida de grasa según los estudios: cuatro ensayos clínicos de entre 8 y 13 semanas no observaron diferencias significativas en la composición corporal ni en la quema de grasas entre el nordic walking y la caminata convencional.
  • Fortalecimiento del tren superior: favorece el desarrollo de la masa muscular, la fuerza y la resistencia en brazos, hombros y espalda, aunque en menor medida que un entrenamiento de fuerza específico.
  • Estado de ánimo y descanso: supera a la caminata tradicional a la hora de reducir los síntomas de depresión y mejorar la calidad del sueño.
  • Intensidad comparable al trote: a ritmos elevados, la exigencia del entrenamiento cardiovascular se aproxima a la de correr a ritmo suave.
  • Una herramienta contra el sedentarismo: apenas el 2 % de los adultos con sobrepeso cumple la recomendación de realizar 30 minutos de actividad física al día; la marcha nórdica se presenta como una alternativa accesible.
  • Tendencia evolutiva al ahorro de energía: el sedentarismo tiene una base biológica; nuestros antepasados solo realizaban esfuerzos por necesidad o en actividades lúdicas.
  • Adherencia al ejercicio: muchas personas con sobrepeso encuentran el deporte desagradable; acompañar la marcha nórdica con música o practicarla en grupo mejora la motivación.
  • Origen escandinavo: surgió en los países nórdicos como método de entrenamiento estival para los esquiadores de fondo.
  • El puente perfecto entre caminar y correr: cubre el vacío de intensidad para quienes buscan progresar pero aún no están preparados para el impacto del running.

Calorías y marcha nórdica: gasto energético real

Calorías en la marcha nórdica: ¿cuántas se queman realmente?

La investigación científica confirma que el nordic walking incrementa el gasto calórico de forma notable en comparación con caminar a paso normal. Según los estudios, el consumo de energía aumenta entre un 18 y un 22 % cuando se utiliza la técnica de braceo adecuada con los bastones de marcha nórdica. Este incremento se debe a que se activa en torno al 90 % de la masa muscular del cuerpo, un porcentaje muy superior al de una caminata habitual.

El consumo calórico exacto depende de varios factores: la intensidad del ejercicio, el peso corporal, la velocidad y una correcta ejecución técnica. A ritmos vivos, este entrenamiento cardiovascular puede alcanzar una intensidad similar a la del trote suave, lo que convierte a la disciplina en una opción excelente si buscas mejorar tu condición física pero prefieres evitar el impacto de la carrera.

¿Por qué la marcha nórdica es superior a caminar sin bastones?

Frente a la caminata tradicional, ofrece importantes ventajas fisiológicas. El uso de los bastones de marcha nórdica activa de forma directa la musculatura de brazos, hombros, pecho y espalda. Este esfuerzo muscular adicional no solo eleva el gasto calórico, sino que proporciona un trabajo global mucho más completo para todo el cuerpo.

Otra ventaja clave radica en la intensidad alcanzable. Mientras que caminar suele considerarse una actividad moderada, el nordic walking —en especial a buen ritmo— eleva la frecuencia cardíaca de forma más pronunciada, potenciando las adaptaciones cardiovasculares. Además, favorece una mejor alineación postural, ya que los bastones inducen a caminar erguido.

Diferencias entre la marcha nórdica y el running

Ambas disciplinas presentan diferencias claras. Correr resulta por lo general más intenso y quema más calorías por unidad de tiempo. Sin embargo, la marcha nórdica destaca por su bajo impacto articular: al caminar siempre se mantiene un pie en contacto con el suelo, mientras que al correr existen fases de vuelo que generan mayores fuerzas de impacto sobre las articulaciones.

Por este motivo, para personas con sobrepeso o molestias articulares, recurrir a la marcha nórdica para adelgazar suele ser una alternativa más segura y sostenible. Los bastones actúan como punto de apoyo y reducen la carga sobre rodillas, caderas y columna vertebral, ofreciendo al mismo tiempo un estímulo aeróbico intermedio e ideal para ganar forma de manera progresiva.

Marcha nórdica para adelgazar: lo que dice la ciencia

¿Cómo ayuda el nordic walking a perder peso de forma eficaz?

La evidencia científica sobre la eficacia de la marcha nórdica para adelgazar arroja conclusiones claras que conviene comprender. Cuatro estudios comparativos analizaron los cambios en la grasa corporal a lo largo de periodos de 8 a 13 semanas, con una frecuencia de entrenamiento de tres sesiones semanales de 40 a 60 minutos.

El resultado fue revelador: a pesar del mayor gasto energético demostrado, ninguno de los cuatro estudios detectó diferencias estadísticamente significativas en la reducción de grasa ni en la composición corporal entre los grupos de marcha nórdica y los de caminata convencional. En otra investigación que combinó una pauta nutricional con ambos tipos de caminata, tampoco se observaron discrepancias relevantes en el peso perdido.

Esto no significa que sea inútil para la quema de grasas. Demuestra, más bien, que la clave determinante para perder peso sigue siendo el déficit calórico global, con independencia de si se genera mediante marcha nórdica o caminando sin bastones. Al final, cualquier ejercicio aeróbico solo funciona si se practica con constancia.

¿Cuánto tiempo se tarda en ver resultados?

Los datos científicos indican que la reducción de peso mediante el ejercicio aeróbico requiere tiempo y responde principalmente al balance energético total. Los periodos evaluados (de 8 a 13 semanas) resultaron demasiado breves para marcar distancias entre ambas modalidades: ambos grupos lograron una pérdida ponderal similar con un entrenamiento regular.

Resulta fundamental mantener unas expectativas realistas: el ejercicio por sí solo rara vez produce una bajada de peso drástica. La combinación de actividad física continuada y un plan de alimentación adecuado es imprescindible. No obstante, las investigaciones señalan que los participantes del grupo de nordic walking manifestaron mayor satisfacción y disfrute durante las sesiones, un aspecto crucial para asegurar la adherencia a largo plazo.

¿A qué velocidad se puede perder peso con este método?

El ritmo de pérdida depende directamente de la magnitud del déficit calórico y no exclusivamente del tipo de ejercicio elegido. Si completas tres sesiones semanales de 60 minutos, incrementarás tu gasto de energía, aunque la diferencia en la báscula frente a caminar a buen paso será menor de lo que habitualmente se cree.

Un ritmo saludable y sostenible se sitúa entre 0,5 y 1 kg por semana. Para lograrlo es necesario un déficit aproximado de 500 a 1000 kcal diarias, que debe conseguirse ante todo a través de la alimentación. La marcha nórdica es un excelente complemento que suma actividad, pero no sustituye a una dieta equilibrada y ajustada en calorías.

¿Con qué frecuencia conviene practicarla para notar resultados?

Tomando como base los protocolos de los estudios, realizar tres sesiones a la semana de entre 40 y 60 minutos constituye un punto de partida óptimo, seguro y fácil de integrar en la rutina semanal.

Con todo, la regularidad está por encima del volumen puntual. Los organismos de salud pública y los especialistas recomiendan acumular al menos una hora diaria de actividad física para un control de peso eficaz; sin embargo, casi ningún adulto con exceso de peso alcanza esa cifra. Apenas un 2 % llega a los 30 minutos al día, y quienes superan los 60 minutos representan un porcentaje prácticamente testimonial.

Por tanto, lo primordial es consolidar un hábito que puedas sostener en el tiempo antes que frustrarte con metas inasumibles. Si la marcha nórdica te resulta más amena y motivadora que otras actividades, esa mayor adherencia será tu mejor aliada para adelgazar.

Beneficios para la salud más allá de adelgazar

¿Cuáles son las principales ventajas del nordic walking para la salud?

Aunque no demuestre una ventaja contundente en la pérdida de grasa frente a caminar a buen ritmo, aporta otros beneficios contrastados. La literatura científica destaca que supera a la caminata tradicional en dos aspectos de gran relevancia: la disminución de los síntomas depresivos y la mejora en la calidad del descanso nocturno.

Estas mejoras se atribuyen a una mayor intensidad del esfuerzo. El aumento de la frecuencia cardíaca y el reclutamiento simultáneo de más grupos musculares desencadenan respuestas neurobiológicas más potentes, con un impacto muy favorable sobre el estado anímico y el sueño.

¿Qué músculos se trabajan durante la sesión?

Se trata de un ejercicio global muy completo. Gracias a la técnica de braceo y al apoyo de los bastones, no solo se implican las piernas y los glúteos, sino también los brazos, los hombros, el pectoral, la parte alta de la espalda y el core. Se calcula que llega a movilizarse hasta el 90 % de la masa muscular corporal.

Los estudios confirman mejoras medibles en la masa muscular del tren superior, así como en la fuerza y la resistencia muscular. Sin embargo, estas adaptaciones son más modestas que las obtenidas mediante un entrenamiento con cargas o bandas elásticas. Para un desarrollo muscular integral, conviene complementarla con sesiones específicas de fuerza.

¿Por qué protege las articulaciones?

El mínimo impacto articular es una de sus mayores virtudes, en especial si existe sobrepeso o patologías degenerativas. A diferencia del running, donde cada zancada descarga todo el peso sobre las estructuras articulares, al caminar la distribución de las cargas resulta mucho más progresiva y suave.

Los bastones de marcha nórdica aportan un apoyo adicional al derivar parte del peso del cuerpo hacia los brazos, lo que alivia la presión sobre las rodillas, las caderas y la columna vertebral. Para personas con artrosis, sobrepeso o en fase de recuperación de una lesión, representa una opción idónea para ganar resistencia y quemar calorías sin comprometer las articulaciones.

Técnica correcta y plan de entrenamiento de marcha nórdica para adelgazar

¿Qué técnica es más eficaz en el nordic walking?

Dominar la técnica correcta resulta fundamental para aprovechar al máximo los beneficios de la marcha nórdica para adelgazar. Diversos estudios demuestran que la destreza en el manejo de los bastones influye de forma determinante en la eficacia del entrenamiento en adultos de mediana y avanzada edad. Asimismo, las distintas variantes técnicas provocan diferentes respuestas musculares y metabólicas.

Los principios básicos de una técnica eficaz incluyen: una técnica de braceo dinámica y con impulso, clavando los bastones en diagonal; una postura erguida con una ligera inclinación hacia delante; un movimiento fluido y natural; y un agarre firme pero sin tensión. Las manos deben envolver las empuñaduras ergonómicas, mientras que las dragoneras garantizan una sujeción estable en cada paso.

¿Cómo calcular la longitud adecuada de los bastones de marcha nórdica?

Ajustar la longitud correcta es esencial para que la práctica resulte saludable y efectiva. Como regla general, la medida óptima de los bastones de marcha nórdica equivale aproximadamente al 68 % de la estatura corporal. Con esta altura, al permanecer de pie con el bastón apoyado en el suelo, el antebrazo debe formar un ángulo cercano a los 90 grados.

Para un cálculo exacto, multiplica tu altura en centímetros por 0,68. Por ejemplo, una persona de 170 cm de estatura necesitará unos bastones de unos 116 cm de longitud. Los modelos telescópicos o ajustables ofrecen la ventaja de permitir un ajuste fino y adaptarse a diferentes intensidades de entrenamiento.

¿Cómo estructurar un plan de entrenamiento de marcha nórdica para adelgazar?

Un buen plan de entrenamiento de marcha nórdica orientado a perder peso debe ser progresivo y adaptarse a tu condición física actual. Si eres principiante, empieza con dos o tres sesiones semanales de 30 minutos. Con el paso de las semanas, incrementa la duración de forma gradual hasta alcanzar entre 45 y 60 minutos por sesión para elevar el gasto calórico.

La intensidad debe ser moderada: debes ser capaz de mantener una conversación, aunque notes una respiración algo acelerada. Esto equivale aproximadamente al 60-70 % de tu frecuencia cardíaca máxima, un rango ideal de ejercicio aeróbico para estimular la quema de grasas. Quienes tengan un nivel más avanzado pueden recurrir al entrenamiento por intervalos y a los cambios de ritmo para aumentar la exigencia del entrenamiento cardiovascular: alterna 5 minutos a paso ligero con 2 minutos a ritmo habitual.

Resulta imprescindible respetar los días de descanso. Evita entrenar en días consecutivos y deja al menos una jornada de recuperación entre sesiones. De este modo prevendrás sobrecargas, protegerás la masa muscular y facilitarás las adaptaciones del organismo.

¿Cómo calcular la frecuencia cardíaca óptima durante el entrenamiento?

Controlar la frecuencia cardíaca es una forma muy precisa de regular la intensidad. Una fórmula sencilla para estimar la frecuencia cardíaca máxima consiste en restar tu edad a 220. Así, una persona de 50 años tendrá una frecuencia máxima teórica de unas 170 pulsaciones por minuto.

Para que la marcha nórdica sirva para adelgazar y mejore la composición corporal, conviene entrenar en la denominada zona de quema de grasas, situada entre el 60 % y el 70 % de la frecuencia cardíaca máxima. En el caso de una persona de 50 años, este rango se sitúa entre 102 y 119 pulsaciones por minuto. Un pulsómetro o pulsera de actividad te ayudará a mantenerte dentro de estos parámetros.

Equipamiento y consejos prácticos

¿Cuánto cuesta el equipamiento para hacer marcha nórdica?

El nordic walking es una disciplina relativamente económica en comparación con otros deportes. El material básico consiste principalmente en los bastones de marcha nórdica, disponibles en una amplia variedad de gamas. Los modelos sencillos de iniciación parten de los 20 o 30 euros, mientras que los bastones de carbono de gama alta pueden costar entre 80 y 150 euros.

Además de los bastones, necesitarás un calzado adecuado: unas buenas zapatillas de running o calzado específico de marcha, que quizá ya tengas en casa o que rondan entre 50 y 120 euros. La ropa técnica deportiva es recomendable, aunque no imprescindible para empezar. En total, puedes calcular una inversión inicial de entre 70 y 200 euros para equiparte por completo.

¿Qué ropa es más adecuada para la marcha nórdica?

Al practicar marcha nórdica pasarás periodos prolongados al aire libre, por lo que vestir adecuadamente es clave para tu comodidad y rendimiento. El sistema de capas (la clásica técnica de la cebolla) es el más eficaz: varias prendas finas superpuestas que puedes ponerte o quitarte según la temperatura.

Como primera capa, opta por ropa interior técnica y transpirable que evacue el sudor. Por encima, añade una capa aislante como un forro polar fino y, como capa exterior, un cortavientos o chaqueta impermeable. En verano suele bastar con una camiseta técnica y un pantalón corto de deporte. También es fundamental llevar gorra para protegerte del sol en verano o gorro para no perder calor en invierno.

¿Cómo evitar los errores más comunes en la marcha nórdica?

Cometer ciertos fallos habituales puede restar eficacia al entrenamiento y provocar molestias. El error más frecuente es utilizar bastones demasiado cortos o excesivamente largos; asegúrate de graduarlos siguiendo la regla del 68 %. Otro problema común es la falta de impulso en los brazos, limitándose a arrastrar los bastones en lugar de utilizarlos activamente.

Mantener una postura tensa también resulta contraproducente. Relaja los hombros y conserva el tronco erguido sin rigidez. Los bastones deben apoyarse en un patrón diagonal coordinado: bastón izquierdo con pie derecho y bastón derecho con pie izquierdo. Evita clavar los bastones pegados a los costados; plántalos ligeramente inclinados hacia atrás para impulsarte con fluidez.

¿Quiénes NO deberían practicar marcha nórdica?

La marcha nórdica es una actividad segura y adecuada para la inmensa mayoría de las personas, aunque existen algunas excepciones temporales. Si sufres una inflamación aguda en hombros, codos o muñecas, conviene pausar la práctica hasta que remitan las molestias. Asimismo, se debe actuar con precaución en caso de alteraciones severas del equilibrio o tras sufrir lesiones recientes en el tren superior.

Quienes padezcan patologías cardíacas graves deben consultar con su médico antes de iniciar la actividad para pautar la intensidad correcta. Como norma general, destaca por su bajo impacto articular, lo que la convierte en una opción idónea para personas con sobrepeso o artrosis, resultando a menudo más aconsejable que correr u otros deportes de alto impacto.

Preguntas frecuentes sobre la marcha nórdica para adelgazar

¿Cómo combinar la marcha nórdica con la alimentación para perder peso?

Para lograr una pérdida de peso efectiva, la combinación de actividad física y pautas nutricionales resulta determinante. Utilizar la marcha nórdica para adelgazar requiere además generar un déficit calórico; la actividad física por sí sola rara vez basta si no se acompaña de ajustes en la dieta. Lo más recomendable es un déficit moderado de entre 300 y 500 calorías al día, obtenido principalmente a través de la alimentación.

Prioriza alimentos enteros, saciantes y con alta densidad nutricional: verduras, productos integrales, legumbres, proteínas magras y grasas saludables. Reduce el consumo de ultraprocesados, bebidas azucaradas y raciones excesivas. De este modo, quemarás más calorias con la marcha nordica y mejorarás tu salud metabólica, potenciando la reducción de peso de forma sostenible.

¿Qué comer antes y después de hacer marcha nórdica?

Las comidas en torno a la sesión de entrenamiento deben aportar energía sin resultar pesadas. Entre 1 y 2 horas antes de salir a caminar, conviene tomar un tentempié ligero con hidratos de carbono y algo de proteína, como una tostada de pan integral con plátano o unos copos de avena con frutos rojos.

Durante entrenamientos de menos de 60 minutos no suele ser necesario ingerir alimentos: basta con beber suficiente agua. Al finalizar, una combinación de hidratos y proteínas favorecerá la recuperación muscular, como un batido de fruta con yogur o una rebanada de pan integral con queso fresco o requesón.

¿Cómo mantener la motivación a largo plazo practicando marcha nórdica?

La constancia es la clave para obtener resultados duraderos, y en este punto el nordic walking ofrece una clara ventaja psicológica. Diversos estudios señalan que las personas que se ejercitan en grupos de marcha nórdica disfrutan más de la actividad que quienes caminan de forma convencional.

Existen varias estrategias para mantener el entusiasmo: sal a caminar en grupo o con amigos (la recomendación médica publicada en 1925 de «consiga un perro… y un amigo» sigue siendo totalmente válida). Escuchar música durante la sesión también ayuda, ya que la evidencia científica indica que la música mejora el rendimiento y la adherencia en entrenamientos de intensidad moderada y alta. Establece metas realistas, registra tus avances y varía las rutas o desniveles para evitar la monotonía.

¿Es eficaz el método nórdico para perder barriga?

La idea de eliminar grasa de forma localizada en una zona concreta del cuerpo (conocida como spot reduction) carece de base científica. No es posible adelgazar únicamente el abdomen mediante ejercicios específicos: la pérdida de grasa se produce a nivel global en todo el organismo y su distribución depende en gran medida de la genética.

No obstante, el método nórdico para perder barriga funciona de manera indirecta, ya que la marcha nórdica para adelgazar reduce el porcentaje total de grasa corporal, lo que disminuye el perímetro de la cintura. Además, el movimiento activo de los bastones activa la musculatura del core y tonifica la zona abdominal, logrando una figura más firme. La clave definitiva sigue siendo mantener el déficit calórico mediante la alimentación y la actividad física regular.

Fuentes científicas

Fuentes bibliográficas

Revisiones sistemáticas, metaanálisis y ensayos clínicos controlados sobre el tema de este artículo. Todos los enlaces fueron verificados el 16/08/2026.

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Simon G. - GesundeFakten Redaktion