Los riesgos para la salud del cannabis se debaten cada vez más; sin embargo, existe un problema crítico que permanece en la sombra: la presencia de pesticidas cannabis y la contaminación por residuos químicos. Mientras se discute sobre la adicción y las consecuencias psicológicas, estudios científicos en Estados Unidos revelan una realidad alarmante: los productos procedentes de dispensarios legales contienen a menudo restos de pesticidas que superan hasta 1.000 veces los límites legales de residuos. Al fumar, cerca del 50 % de estos tóxicos pasa directamente a los pulmones por inhalación pulmonar, con repercusiones potencialmente graves para el organismo.
Un aspecto especialmente preocupante es que la multimillonaria industria del cannabis frena normativas de control siguiendo el modelo histórico de la industria del tabaco. Diversos documentos demuestran que las grandes tabacaleras llevan desde los años 70 esperando la legalización del sector para desembarcar en el mercado bajo la figura del «Big Blunt», empleando las mismas estrategias que durante décadas obstaculizaron la regulación sanitaria y la protección del consumidor.
Índice de contenidos
- Puntos clave
- Pesticidas cannabis: el problema subestimado de los fitosanitarios
- Riesgos de fumar marihuana: visión general de la evidencia científica
- Peligros de fumar marihuana con pesticidas y paso al sistema respiratorio
- Por qué los concentrados de cannabis son especialmente peligrosos
- Cannabis medicinal: ¿quién lo prescribe y quién lo recibe?
- La industria del cannabis bloquea la protección al consumidor
- Las grandes tabacaleras esperan al «Big Blunt»
- Cómo protegerse de los pesticidas
- Fuentes científicas
Puntos clave
- Exposición extrema a pesticidas: En Los Ángeles, 2 de cada 3 muestras de cannabis analizadas en dispensarios legales presentaron residuos químicos que superaban hasta 1.000 veces los límites legales de residuos.
- Paso directo a los pulmones: Al fumar un porro convencional, alrededor del 50 % de los pesticidas pasa directamente a las vías respiratorias, una proporción muy superior a la del tabaco con filtro (10 %).
- Concentrados con mayor toxicidad: Los aceites y ceras derivados del cannabis presentan concentraciones de pesticidas hasta 10 veces superiores a las de las flores convencionales.
- Contaminación masiva: En Washington, 5 de cada 6 muestras analizadas estaban contaminadas con neurotoxinas y posibles carcinógenos, detectándose en algunos casos hasta 24 fitosanitarios diferentes.
- Sin pesticidas autorizados: La Agencia de Protección Ambiental de EE. UU. (EPA) no ha autorizado ningún pesticida para el cultivo de cannabis, al seguir siendo ilegal a escala federal.
- Oposición de la industria: La multimillonaria industria del cannabis obstaculiza las regulaciones con las mismas estrategias que las grandes tabacaleras emplearon durante décadas.
- La gran industria del tabaco al acecho: Documentos internos revelan que multinacionales como Philip Morris llevan desde los años 70 esperando la legalización para irrumpir en el mercado como «Big Blunt».
Pesticidas cannabis: el problema subestimado de los fitosanitarios
¿Cómo afectan los pesticidas al ser humano y por qué son peligrosos en el cannabis?
La presencia de pesticidas cannabis supone un grave riesgo para la salud que apenas recibe atención en los debates públicos sobre las consecuencias de su consumo. California, el primer estado estadounidense en autorizar el cannabis medicinal, constató ya en los primeros compases de la regulación una tendencia inquietante: los laboratorios notificaban de manera sistemática elevadas concentraciones de fitosanitarios en derivados del cannabis.
Cuando la ciudad de Los Ángeles adquirió de incógnito tres muestras en dispensarios autorizados para analizarlas, la magnitud del problema quedó patente: dos de las tres muestras registraron niveles de pesticidas que superaban hasta 1.000 veces los límites legales de residuos. La cuestión determinante no radica solo en la cantidad de sustancias químicas presentes en el producto, sino en qué porcentaje penetra de forma efectiva en el organismo del usuario.
Los resultados de la investigación de Sullivan et al. (2013), publicada en el Journal of Toxicology, revelan que la proporción de pesticidas que ingresa en el cuerpo al fumar cannabis es «asombrosamente alta y constituye un problema grave». A diferencia de otros contaminantes, el proceso de combustión no neutraliza estos compuestos; al contrario: se transfieren en altas concentraciones directamente a los pulmones y al torrente sanguíneo, multiplicando su toxicidad.
¿En qué se diferencia la contaminación por pesticidas del cannabis adulterado?
Las instituciones sanitarias y los organismos de prevención advierten con frecuencia sobre el cannabis adulterado al que se añade arena, azúcar, vidrio molido, laca o betún para incrementar su peso. Estas sustancias desvirtúan la dosificación y desprenden vapores tóxicos durante la combustión.
Sin embargo, la contaminación química responde a una dinámica distinta: no se trata de una adulteración intencionada en el mercado ilegal, sino de residuos procedentes del propio cultivo de cannabis, presentes incluso en dispensarios legales y autorizados. Mientras que los peligros de la adulteración son habituales en la divulgación preventiva, la marihuana con pesticidas sigue siendo una amenaza invisibilizada. La acumulación de pesticidas cannabis puede sobrepasar en 1.000 veces los límites reglamentarios y compromete tanto al cannabis terapéutico como al recreativo.
Riesgos de fumar marihuana: visión general de la evidencia científica
¿Cuáles son los principales riesgos de fumar marihuana para la salud?
Los riesgos asociados al consumo de cannabis abarcan un amplio espectro de manifestaciones agudas y crónicas. Las entidades de salud pública documentan los siguientes efectos adversos inmediatos durante la intoxicación por cannabis:
- Disminución de la capacidad de reacción y de la memoria
- Desorientación y lagunas de memoria
- Sensación de ansiedad y estado de ánimo depresivo
- Palpitaciones cardíacas, bajada de la tensión arterial y mareos
- Náuseas, sensación de frío y salivación excesiva
- Visión borrosa
La capacidad de juicio y la coordinación se ven mermadas. Quienes se encuentren bajo sus efectos deben evitar la conducción de vehículos, el manejo de maquinaria y el cuidado de menores.
Entre los riesgos a largo plazo destacan:
- Cerebro: El consumo continuado afecta al rendimiento cognitivo, aunque estos efectos suelen ser reversibles tras el cese del consumo.
- Pulmones: Cuando se fuma marihuana mezclada con tabaco, se incrementa notablemente la probabilidad de sufrir afecciones respiratorias crónicas y patologías oncológicas.
- Sistema cardiovascular: Los problemas cardíacos preexistentes pueden agravarse, ya que los cannabinoides tienden a acelerar el ritmo cardíaco.
- Salud mental: Los trastornos psiquiátricos previos pueden empeorar ante un consumo intensivo; asimismo, pueden desencadenarse cuadros psicóticos latentes con graves efectos neurotóxicos.
- Embarazo: Al igual que el alcohol y otros tóxicos, debe evitarse por completo durante la gestación, al tratarse de una etapa crítica y vulnerable para el desarrollo neurológico del feto.
¿Suponen las combinaciones con otras sustancias un peligro añadido?
Muchos de los riesgos graves derivados del cannabis se desencadenan al mezclarlo de forma simultánea con otras sustancias psicoactivas. Resultan de especial gravedad las siguientes pautas de policonsumo:
- Cannabis y nicotina: Intensifica las lesiones pulmonares y el riesgo cardiovascular.
- Cannabis y éxtasis (MDMA): Desencadena alteraciones psicológicas impredecibles.
- Cannabis y anfetaminas / cocaína / metanfetamina: Provoca una sobrecarga extrema en el sistema circulatorio.
- Cannabis y alucinógenos (LSD, psilocibina de hongos): Eleva de forma acusada la probabilidad de sufrir brotes psicóticos.
Peligros de fumar marihuana con pesticidas: cómo llegan los tóxicos al pulmón
¿Qué cantidad de pesticidas penetra en las vías respiratorias al fumar?
La tasa de transferencia de fitosanitarios durante el consumo es alarmantemente elevada. Un estudio científico encabezado por Sullivan et al. (2013) examinó qué porcentaje de los químicos presentes en la materia vegetal alcanza realmente el organismo mediante inhalación pulmonar:
- Cigarrillos con filtro: Solo alrededor del 10 % de los pesticidas traspasa el filtro hacia el humo.
- Cannabis en pipa de agua o bong: En torno al 10 %, con un comportamiento análogo al del filtro de cigarrillo.
- Porro convencional sin filtro: Aproximadamente el 50 % de los pesticidas penetra directamente en los pulmones.
- Pipas de vidrio: Tasas de transferencia todavía más elevadas.
Esto significa que, al consumir marihuana con pesticidas en un porro clásico, la mitad de los residuos químicos pasa a los pulmones sin ningún tipo de barrera. Los autores del estudio recalcan: «La cantidad de pesticidas recuperada del humo de cannabis es asombrosamente alta y plantea una preocupación toxicológica prioritaria».
En el plano teórico, los filtros de carbón activo (de 7,5 gramos) podrían mitigar la absorción de pesticidas cannabis; sin embargo, la realidad asistencial muestra que la mayoría de los usuarios no recurre a ellos. Aun cuando parte de las moléculas se degrada por el calor de la combustión, los niveles que permanecen en el humo continúan siendo sumamente elevados.
¿Qué consecuencias afrontan los consumidores ante esta alta exposición?
Subritzky et al. (2017) exponen en el International Journal of Drug Policy el impacto de este fenómeno: «Los consumidores de cannabis presentan una elevada exposición a pesticidas y residuos químicos, lo que con alta probabilidad puede acarrear complicaciones añadidas para la salud».
Este panorama es especialmente delicado en el terreno del cannabis medicinal: los pacientes con patologías crónicas o perfiles inmunodeprimidos que emplean preparados cannabinoides con fines terapéuticos sufren una vulnerabilidad añadida frente a estos tóxicos. Personas con inmunodeficiencias, afecciones respiratorias severas o pacientes oncológicos podrían experimentar un deterioro clínico significativo debido a productos contaminados con pesticidas o metales pesados.
Los investigadores advierten con claridad: «Esto constituye una seria amenaza toxicológica», agravada por la ausencia de una regulación sanitaria homogénea y exhaustiva.
Por qué los concentrados de cannabis son especialmente peligrosos
¿Son los concentrados más perjudiciales que las flores secas?
Los concentrados como aceites, ceras (waxes) o shatter entrañan un peligro toxicológico aún más severo que las sumidades floridas tradicionales. Los análisis indican que los niveles de contaminantes en los extractos pueden ser hasta 10 veces más altos que en los cogollos sin procesar.
El motivo reside en el sistema de extracción: al procesar la materia vegetal no solo se concentran los cannabinoides diana, sino también todos los residuos químicos depositados durante el cultivo de cannabis. Estos extractos se destinan habitualmente a la formulación de productos comestibles o se inhalan mediante dabbing en concentraciones extremas.
Gourdet et al. (2017) señalan en el International Journal of Drug Policy que este proceso incrementa notablemente «la toxicidad de productos concentrados de alto riesgo», lo que supone un desafío directo para la salud pública.
En Colorado ya se han ejecutado importantes retiradas de lotes comerciales de cannabis contaminados con sustancias nocivas, afectando también a líneas de comestibles. En el ámbito agronómico, diversos cultivadores reconocen que, ante plagas severas, recurren en ocasiones a medidas extremas: fitosanitarios de alta persistencia no autorizados para el cannabis, con el único fin de evitar la pérdida de la cosecha.
Cannabis medicinal: ¿quién lo prescribe y quién puede recibirlo?
¿Quién puede prescribir cannabis?
En Alemania, los médicos de todas las especialidades pueden prescribir cannabis medicinal. Desde marzo de 2017, el cannabis medicinal está disponible con receta para pacientes con enfermedades graves. La prescripción se realiza mediante una receta oficial de estupefacientes y requiere una justificación médica rigurosa.
Los médicos de atención primaria, especialistas y médicos de unidades del dolor pueden prescribir cannabis terapéutico cuando:
- Existe una enfermedad grave
- Los tratamientos estándar no resultan suficientemente eficaces o no se toleran adecuadamente
- Existe una expectativa fundada de que el cannabis influya de forma positiva en la evolución de la enfermedad
¿A quién se le prescribe cannabis como analgésico?
El cannabis medicinal se prescribe principalmente como analgésico en las siguientes indicaciones:
- Dolor crónico: en particular el dolor neuropático que no responde a los analgésicos convencionales
- Dolor oncológico: en pacientes con cáncer, para aliviar tanto el dolor como las náuseas
- Esclerosis múltiple: para el tratamiento de la espasticidad y el dolor asociado
- Migraña: en casos resistentes o refractarios a los tratamientos convencionales
- Dolor neurálgico: tras intervenciones quirúrgicas, traumatismos o en neuropatías diversas
La Seguridad Social evalúa de forma individual cada solicitud para determinar si asume el coste del cannabis medicinal. La cobertura es más probable cuando se documenta que otras terapias previas no han obtenido resultados suficientes.
¿Qué tipo de cannabis utilizar en caso de migraña?
Para la migraña se recomiendan generalmente variedades de cannabis con una proporción equilibrada de THC y CBD. El CBD (cannabidiol) posee propiedades antiinflamatorias y puede potenciar la acción analgésica del THC sin acentuar en exceso los efectos psicoactivos.
Los estudios sugieren que el cannabis medicinal puede reducir la frecuencia y la intensidad de las crisis de migraña. No obstante, la selección de la variedad idónea y la dosificación deben realizarse siempre bajo la supervisión de un médico con experiencia, ya que la respuesta terapéutica varía notablemente según la persona.
¿Qué tipo de cannabis produce somnolencia?
Las variedades de cannabis con alto contenido de THC y perfiles específicos de terpenos (en particular el mirceno) tienden a provocar un efecto sedante y facilitan el descanso. A las cepas con dominancia índica se les atribuyen tradicionalmente cualidades relajantes e inductoras del sueño.
En aplicaciones médicas orientadas a trastornos del sueño se suelen recomendar variedades con:
- Alto contenido de THC (>15 %)
- Nivel bajo o moderado de CBD
- Terpenos como mirceno, linalol y cariofileno
No obstante, el efecto sedante también puede provocar somnolencia residual o efectos secundarios indeseados al día siguiente.
¿Qué cannabis elegir para el dolor neuropático?
En el tratamiento del dolor neuropático, las investigaciones indican que una proporción equilibrada entre THC y CBD resulta a menudo la más eficaz. El CBD refuerza la acción analgésica del THC y minimiza al mismo tiempo los efectos secundarios psicoactivos.
El cannabis medicinal frente al dolor neurálgico se emplea habitualmente en:
- Neuropatía diabética
- Neuralgia posherpética (tras un episodio de herpes zóster)
- Dolor del miembro fantasma tras amputaciones
- Neuropatía inducida por quimioterapia
- Dolor neuropático derivado de la esclerosis múltiple
Russo (2016) señala en Frontiers in Pharmacology que la combinación sinérgica de distintos cannabinoides y terpenos (el denominado «efecto séquito») es fundamental para lograr un alivio óptimo del dolor.
¿Qué cannabis es adecuado para principiantes?
Para quienes se inician —ya sea por motivos terapéuticos o de otra índole—, las variedades con bajo contenido de THC (<10 %) y una mayor proporción de CBD son las más indicadas. El CBD modera los efectos psicoactivos del THC y reduce la probabilidad de experimentar episodios de ansiedad o paranoia.
Recomendaciones clave para una primera experiencia:
- Dosificación baja: empezar con cantidades mínimas («empezar bajo e ir despacio»)
- Entorno seguro: en el propio hogar y en compañía de personas de confianza
- Evitar mezclas: prescindir del alcohol y de cualquier otra sustancia simultánea
- No fumar: los vaporizadores resultan más respetuosos para la inhalación pulmonar que los porros
- Planificar el tiempo: no programar compromisos inmediatos ni conducir
Asimismo, ante la problemática de los pesticidas cannabis, los principiantes deben extremar las precauciones y recurrir únicamente a productos procedentes de fuentes controladas y analizadas en laboratorio.
La industria del cannabis frena la protección del consumidor y el control de pesticidas cannabis
¿Qué son los productos de cannabis adulterados?
Los productos de cannabis adulterados son derivados a los que se les han añadido deliberadamente sustancias ajenas para aumentar el peso y el margen comercial. Entre los adulterantes más habituales se encuentran:
- Arena y azúcar
- Vidrio molido (extremadamente peligroso)
- Laca para el pelo y betún
- Especias
- Cannabinoides sintéticos
Estas impurezas generan vapores tóxicos durante la combustión e impiden calcular la dosis adecuada. Aunque el cannabis adulterado procede de forma característica del mercado negro, la presencia de residuos químicos y la contaminación por fitosanitarios es un problema que afecta incluso a dispensarios legales y con licencia.
¿Por qué la industria del cannabis bloquea la regulación sanitaria?
El mayor obstáculo para establecer normas eficaces sobre los pesticidas cannabis no es la falta de conocimiento científico ni de tecnología analítica, sino la propia industria del sector. Subritzky et al. (2017) documentan: «Al igual que hizo la industria del tabaco en el pasado, la industria del cannabis intenta socavar las regulaciones sobre pesticidas».
Un ejemplo documentado ocurrió en Colorado: el Departamento de Agricultura propuso en un inicio autorizar únicamente fitosanitarios de toxicidad mínima. Sin embargo, la medida fue retirada ante la fuerte oposición del sector, recurriendo con exactitud a las mismas estrategias que las grandes tabacaleras emplearon durante décadas.
Los paralelismos con la industria del tabaco resultan evidentes. Richter y Levy (2014) describen en The New England Journal of Medicine las pautas de esta actuación:
- Negar el potencial adictivo: restar importancia al riesgo de dependencia asociado al cannabis
- Minimizar los riesgos sanitarios: cuestionar o desestimar las investigaciones científicas con resultados desfavorables
- Crear un mercado a gran escala con rapidez: desplegar una expansión comercial agresiva antes de que se consoliden normativas estrictas
- Grupos de presión y donaciones políticas: asegurar influencia institucional para proteger sus márgenes de negocio
Respaldada por beneficios multimillonarios, la industria tabaquera logró frenar o diluir durante decenios cualquier normativa de protección al consumidor. Los colectivos de salud pública carecen de esos presupuestos, lo que plantea un panorama preocupante para la regulación sanitaria del cultivo de cannabis.
¿Por qué no existen pesticidas autorizados para el cultivo de cannabis?
La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) no ha autorizado ningún producto fitosanitario específico para su empleo en el cultivo de cannabis. La razón radica en una paradoja normativa: el cannabis sigue tipificado como sustancia ilegal a escala federal en Estados Unidos, aun cuando numerosos estados han legalizado su uso medicinal o recreativo.
Este vacío legal da lugar a una situación compleja:
- Los cultivadores no disponen de alternativas legales y autorizadas para el tratamiento de plagas
- Los laboratorios de ensayo evitan publicar sus metodologías analíticas por el riesgo de que ciertos productores busquen pesticidas no rastreados con mayor toxicidad
- No existen límites legales de residuos armonizados a nivel estatal
- Cada territorio establece normativas propias, con frecuencia insuficientes y dispares
En el estado de Washington se realizaron en 2015 controles por muestreo en dispensarios autorizados: 5 de cada 6 muestras analizadas presentaban contaminación por sustancias con potenciales efectos neurotóxicos y carcinógenos. Muchas muestras acumulaban múltiples contaminantes, con hasta 24 pesticidas, insecticidas y fungicidas distintos, ninguno de ellos autorizado para cannabis.
Las grandes tabacaleras y el futuro del mercado del cannabis
¿Planea la industria tabaquera introducirse en el mercado del cannabis?
La respuesta es afirmativa y se remonta a varias décadas atrás. Barry et al. (2014) analizaron en The Milbank Quarterly más de 80 millones de páginas de documentos internos de la industria del tabaco desclasificados tras procesos judiciales. Estos registros revelan que, ya desde los años setenta, corporaciones tabaqueras como Philip Morris planificaban su desembarco en un eventual mercado legalizado del cannabis.
Pese a los desmentidos públicos, estas compañías se encuentran preparadas para irrumpir a gran escala en cuanto el marco legislativo lo facilite. La documentación interna detalla planes exhaustivos:
- Análisis de mercado sobre patrones y hábitos de consumo
- Desarrollo de prototipos de cigarrillos de cannabis
- Estrategias de comercialización para captar nuevos grupos de usuarios
- Acciones de influencia política para orientar las futuras leyes
La industria del tabaco aguarda el contexto normativo propicio mientras estructura sus planes de manera sistemática.
¿Por qué suscita preocupación la entrada de las grandes corporaciones del tabaco?
El sector tabaquero ha demostrado durante decenios su capacidad para:
- Aumentar el poder adictivo de sus productos: mediante aditivos químicos como el amoníaco, incrementando deliberadamente la dependencia a los cigarrillos
- Engañar a la opinión pública: negando durante décadas los riesgos para la salud a pesar de disponer de datos científicos internos
- Dirigirse a sectores vulnerables: mediante campañas publicitarias orientadas a adolescentes, mujeres y minorías
- Bloquear normativas de protección: a través de intensas campañas de presión contra las leyes sanitarias
Richter y Levy (2014) advierten: «La industria tiene el potencial de transformar este sector de forma radical». Si los productos cannábicos se comercializan bajo las mismas técnicas que el tabaco —con presupuestos multimillonarios de promoción y presión política—, las repercusiones sobre la salud pública podrían ser considerables.
McDaniel et al. (2005) documentaron en Environmental Health Perspectives cómo la industria del tabaco bloqueó durante décadas la regulación de pesticidas. Estas mismas tácticas son adoptadas actualmente por sectores del cannabis y podrían consolidarse con la llegada directa de las grandes tabacaleras.
Peligros de fumar marihuana con pesticidas y medidas de protección
¿Cómo protegerse frente a los pesticidas en el cannabis?
Ante la evidencia sobre la presencia de residuos químicos y metales pesados, existen pautas concretas para reducir la exposición y mitigar los riesgos de fumar marihuana con impurezas:
1. Priorizar productos verificados en laboratorio
- Comprar únicamente a través de dispensarios o canales que aporten análisis independientes de laboratorio
- Solicitar expresamente pruebas de detección de pesticidas, no solo perfiles de cannabinoides
- Los distribuidores rigurosos facilitan un Certificado de Análisis (CoA) íntegro y verificable
2. Optar por cannabis de cultivo ecológico
- El cannabis cultivado de forma ecológica se somete a controles más exigentes
- Aunque no todos los productos ecológicos garantizan una ausencia total de trazas, el riesgo resulta notablemente menor
- Revisar las certificaciones oficiales correspondientes
3. Utilizar vaporizador frente a la combustión tradicional
- Los vaporizadores calientan el cannabis a temperaturas inferiores a las de la combustión tradicional
- Numerosos pesticidas se degradan y desprenden compuestos más perjudiciales ante las altas temperaturas del fuego
- Aunque la vaporización no elimina los pesticidas por completo, contribuye a reducir la carga tóxica por inhalación pulmonar
4. Extremar la cautela con los concentrados
- Evitar concentrados de cannabis (aceites, ceras o shatter) de origen no certificado
- Los procesos de extracción pueden multiplicar hasta por diez la concentración de pesticidas
- Consumir concentrados únicamente si disponen de un informe toxicológico exhaustivo
5. Cannabis medicinal: calidad y control en farmacias
- En el ámbito europeo, el cannabis medicinal dispensado en farmacia está sujeto a estándares de calidad farmacéutica mucho más rigurosos que los aplicados en muchos dispensarios internacionales
- Consultar con el médico o farmacéutico acerca de los controles de pesticidas y pureza
- Registrar y notificar cualquier efecto secundario o reacción inusual
6. Autocultivo con métodos limpios y sostenibles
- En los casos donde esté contemplado por la ley, el autocultivo permite un control absoluto sobre las sustancias aplicadas
- Recurrir al control biológico de plagas (fauna auxiliar beneficiosa, aceite de neem)
- Aplicar estrategias de gestión integrada de plagas en lugar de fitosanitarios sintéticos
7. Participación ciudadana e información activa
- Exigir normativas más rigurosas sobre los límites de pesticidas en el cannabis
- Apoyar a colectivos y entidades que defienden la protección del consumidor y la salud pública
- Conocer la posición de los representantes públicos en torno a la regulación del cannabis
Mientras no se implanten normativas estrictas y homogéneas que fijen límites legales para los pesticidas cannabis, la cautela recae en el propio usuario. Al igual que ocurrió con las grandes tabaqueras, el sector no adoptará controles de calidad voluntarios sin una exigencia social y regulatoria continuada.
Fuentes científicas
- Sullivan N, Elzinga S, Raber JC. Determination of pesticide residues in cannabis smoke. J Toxicol. 2013;2013:378168.
- Subritzky T, Pettigrew S, Lenton S. Into the void: Regulating pesticide use in Colorado’s commercial cannabis markets. Int J Drug Policy. 2017;42:86-96.
- Gourdet C, Giombi KC, Kosa K, Wiley J, Cates S. How four U.S. states are regulating recreational marijuana edibles. Int J Drug Policy. 2017;43:83-90.
- Russo EB. Current therapeutic cannabis controversies and clinical trial design issues. Front Pharmacol. 2016;7:309.
- Subritzky T, Lenton S, Pettigrew S. Legal cannabis industry adopting strategies of the tobacco industry. Drug Alcohol Rev. 2016;35(5):511-513.
- Krauss MJ, Sowles SJ, Sehi A, et al. Marijuana advertising exposure among current marijuana users in the U.S. Drug Alcohol Depend. 2017;174:192-200.
- McDaniel PA, Solomon G, Malone RE. The tobacco industry and pesticide regulations: case studies from tobacco industry archives. Environ Health Perspect. 2005;113(12):1659-1665.
- Richter KP, Levy S. Big marijuana–lessons from big tobacco. N Engl J Med. 2014;371(5):399-401.
- Barry RA, Hiilamo H, Glantz SA. Waiting for the opportune moment: the tobacco industry and marijuana legalization. Milbank Q. 2014;92(2):207-242.
- Deutsche Hauptstelle für Suchtfragen e.V. Cannabis: Riesgos.



