DOMINGO, 23 DE AGOSTO DE 2026
Espinacas con dados de remolacha, nueces, aros de cebolla morada y queso feta (von KI generiert)

Remolacha y oxalatos: cuando dos alimentos sanos chocan

Remolacha, espinacas tiernas, nueces y queso feta: sobre el papel, una combinación a la que nadie pondría pegas. El clásico polaco sałatka z burakami i fetą la convierte en ensalada en apenas un minuto.

Sin embargo, existe un motivo de salud renal por el que esta mezcla merece una advertencia poco habitual. Al analizar la relación entre remolacha y oxalatos, comprobamos que no afecta a todo el mundo, pero a quien le afecta, lo hace de forma notable.

Remolacha, oxalatos y alimentos con ácido oxálico: el denominador común

El ácido oxálico está presente en numerosos vegetales y actúa como uno de los antinutrientes más comunes: dificulta la fijación de minerales —sobre todo el calcio— formando sales poco solubles. Una parte se excreta de forma natural, pero otra puede cristalizar en el riñón si existe predisposición. Alrededor del 80 % de todos los cálculos renales (las temidas piedras en el riñón) están compuestos por oxalato de calcio.

El punto crítico de esta receta es evidente: tanto la remolacha como las espinacas figuran entre los alimentos con mayor concentración de oxalatos. De hecho, comparten parentesco botánico, pues ambas pertenecen a la familia de las amarantáceas.

AlimentoOxalatos por 100 g
Espinacas (crudas)600–970 mg
Ruibarbo460–600 mg
Remolacha150–500 mg
Acelgas300–650 mg
Nueces70–75 mg
Brócoli10–20 mg

Una ración de esta ensalada puede superar fácilmente los 500 miligramos de oxalato según las cantidades servidas. Como referencia: ante una propensión conocida a formar piedras de oxalato de calcio, se suele aconsejar un límite diario de 50 a 100 miligramos.

Para quién es relevante: la remolacha contiene oxalatos, pero ¿cuándo preocuparse?

No es relevante para la gran mayoría de la población. Una persona sana, con una función renal adecuada y una ingesta correcta de líquidos, procesa estas cantidades sin dificultad. No tiene sentido suprimir las verduras ricas en oxalatos de forma preventiva, ya que implicaría renunciar a alimentos con una densidad nutricional sobresaliente.

Sí es relevante en los siguientes casos:

  • Antecedentes diagnosticados de cálculos renales de oxalato de calcio.
  • Función renal reducida.
  • Enfermedad inflamatoria intestinal o cirugías digestivas previas, situaciones en las que se absorbe una mayor proporción de oxalato.
  • Un consumo de líquidos muy bajo en el día a día.

El truco que neutraliza el efecto: cómo eliminar los oxalatos de la remolacha y reducir su absorción

Aquí entra en juego un principio bioquímico clave: el calcio ingerido en la misma comida reduce la absorción de oxalatos. El calcio se une al ácido oxálico directamente en el intestino para crear un compuesto insoluble que se expulsa en las heces, evitando que pase al torrente sanguíneo y sobrecargue los riñones.

Esa es exactamente la función del queso feta en esta receta. Unos 100 gramos de feta aportan alrededor de 400 miligramos de calcio. Por tanto, el queso no solo añade sabor, sino que ejerce de contrapeso funcional frente al oxalato.

Por este motivo, combinaciones tradicionales como las espinacas con queso —desde una lasaña de espinacas hasta el ıspanaklı börek turco— resultan nutricionalmente mucho más inteligentes de lo que parecen. Sabiduría culinaria popular respaldada por la ciencia.

Segunda clave: Beber agua. Entre dos y tres litros repartidos a lo largo de la jornada diluyen la orina hasta hacer muy improbable la cristalización. Para quien tiene tendencia a formar piedras, esta es la medida individual más eficaz, muy por encima de cualquier restricción dietética.

Tercera clave: Escaldar. El ácido oxálico es hidrosoluble. Si se escalfan brevemente las verduras y se desecha el agua, el contenido de oxalatos disminuye entre un 30 % y un 80 %. Con las espinacas crudas de la ensalada no es posible aplicar esta técnica: es el peaje que se paga por disfrutarlas frescas.

Qué aportan las nueces

Entre los frutos secos habituales de nuestra despensa, las nueces son las únicas con una proporción significativa de ácido alfa-linolénico (ALA), la variante vegetal de los ácidos grasos omega-3. Contienen alrededor de 7,5 gramos por cada 100 gramos, una cifra superior a la de cualquier otro fruto seco común.

Con un matiz necesario: el organismo apenas convierte un pequeño porcentaje del ALA en los ácidos grasos de cadena larga EPA y DHA, que son los biológicamente determinantes. Las nueces no sustituyen al pescado azul, pero constituyen la mejor aproximación vegetal. Además, un puñado al día aporta magnesio, vitamina E y valiosos polifenoles alojados en su fina piel amarga.

Conviene no retirar esta piel, aunque algunas preparaciones lo sugieran, ya que en ella se concentra la mayor parte de los antioxidantes.

La receta

Para 2 raciones

  • 200 g de remolacha cocida, cortada en dados
  • 2 puñados generosos de espinacas tiernas (brotes) o canónigos
  • 80 g de queso feta
  • 40 g de nueces peladas
  • 1/2 cebolla morada, en aros finos

Aliño:

  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cucharada de vinagre balsámico
  • 1 cucharadita de sirope de arce o miel
  • Pimienta

Preparación: Lava las espinacas y sécalas muy bien en un centrifugador; el exceso de agua diluye el aliño y marchita la hoja. Disponlas en un plato llano, reparte los dados de remolacha y los aros de cebolla, desmenuza el feta por encima e incorpora las nueces. Añade el aliño justo antes de servir.

Las hojas frescas y el aliño inician una cuenta atrás inmediata: diez minutos después de mezclarlo, la textura de la ensalada decae notablemente.

Oxalatos en espinacas: brotes tiernos en lugar de espinacas para cocer

Los brotes tiernos de espinaca presentan hojas más suaves, concentran menos oxalatos que las hojas maduras y no tienen tallos duros. Las espinacas congeladas no sirven para este plato: al venir escaldadas, quedarían excesivamente blandas y aguadas.

Valores nutricionales por ración (estimados)

Por ración
Energíaaprox. 400 kcal
Proteínasaprox. 12 g
Grasasaprox. 31 g
de las cuales omega-3 (ALA)aprox. 1,5 g
Hidratos de carbonoaprox. 14 g
Calcioaprox. 200 mg

En resumen

Si no tienes antecedentes de cálculos renales, puedes tomar esta ensalada con total libertad: es saciante, nutritiva y se monta en cinco minutos.

En cambio, quienes hayan tenido piedras de oxalato de calcio deberían moderar su frecuencia. No por un ingrediente aislado, sino porque en este plato coinciden remolacha, oxalatos y espinacas tiernas en una concentración notable. En ese caso: sustituye las espinacas por rúcula o lechuga, conserva el queso feta y mantén una buena hidratación.

Fuentes

  1. Liang F, Guo F, Han Z et al.: IL-6 exacerbates calcium oxalate kidney stones by promoting inflammatory responses and crystal adhesion via p38 MAPK signaling activation. 2026. PubMed 42133071. DOI: 10.1007/s00240-026-02005-1.
  2. Yang J, Li D, Li T et al.: Probiotics in the prevention and treatment of calcium oxalate kidney stones: mechanisms and therapeutic potential. 2025. PubMed 41113639. DOI: 10.3389/fmicb.2025.1663138.
  3. Mitchell T, Kumar P, Reddy T et al.: Dietary oxalate and kidney stone formation. American journal of physiology. Renal physiology 2019. PubMed 30566003. DOI: 10.1152/ajprenal.00373.2018.
  4. Guillen BA, Nakamura F, Dodd B et al.: Outcomes of Nephrolithiasis Care by Patients’ Race: From a Statewide Quality Improvement Collaborative. 2026. PubMed 42255768. DOI: 10.7759/cureus.108310.
  5. Xia L, Zhou Z, Luo C et al.: <i>Lysimachia christinae</i> Hance Extract Mitigates Kidney Stone Formation: Association with NOX2/ROS Axis Modulation and Ferroptosis. 2026. PubMed 42193124. DOI: 10.3390/cimb48050520.
  6. Olarewaju BA, Sabrowsky S, Shurrab S et al.: Composite Phenotype: Recurrent Nephrolithiasis and Chronic Kidney Disease in an Adult with Biallelic <italic>SLC34A3</italic> and Monoallelic <italic>SLC3A1</italic> Pathogenic Variants – Who Is «The Culprit»?. 2026. PubMed 41849633. DOI: 10.1159/000551270.
  7. Krenshi A, Alkarmo W, Banasir AO et al.: Knowledge and Awareness About the Risk Factors of Urolithiasis Among the General Population in Makkah, Saudi Arabia. 2026. PubMed 41913802. DOI: 10.2147/rru.s575368.
  8. Pięta J, Szyszka M, Lipiński P et al.: Urolithiasis in Children-Clinical Picture, Pathogenesis, and Diagnostic Approach. 2026. PubMed 41594659. DOI: 10.3390/biom16010119.
  9. Bargagli M, Scoglio M, Howles SA et al.: Kidney stone disease: risk factors, pathophysiology and management. Nature reviews. Nephrology 2025. PubMed 40790363. DOI: 10.1038/s41581-025-00990-x.
  10. Kachkoul R, Touimi GB, El Mouhri G et al.: Urolithiasis: History, epidemiology, aetiologic factors and management. The Malaysian journal of pathology 2023. PubMed 38155376.
  11. Peerapen P, Thongboonkerd V: Kidney Stone Prevention. Advances in nutrition (Bethesda, Md.) 2023. PubMed 36906146. DOI: 10.1016/j.advnut.2023.03.002.
  12. Xu Z, Yao X, Duan C et al.: Metabolic changes in kidney stone disease. Frontiers in immunology 2023. PubMed 37228601. DOI: 10.3389/fimmu.2023.1142207.
  13. Demoulin N, Aydin S, Gillion V et al.: Pathophysiology and Management of Hyperoxaluria and Oxalate Nephropathy: A Review. American journal of kidney diseases : the official journal of the National Kidney Foundation 2022. PubMed 34508834. DOI: 10.1053/j.ajkd.2021.07.018.
  14. Siener R: Nutrition and Kidney Stone Disease. Nutrients 2021. PubMed 34204863. DOI: 10.3390/nu13061917.
  15. Wang Z, Zhang Y, Zhang J et al.: Recent advances on the mechanisms of kidney stone formation (Review). International journal of molecular medicine 2021. PubMed 34132361. DOI: 10.3892/ijmm.2021.4982.
  16. Khan SR, Canales BK, Dominguez-Gutierrez PR et al.: Randall’s plaque and calcium oxalate stone formation: role for immunity and inflammation. Nature reviews. Nephrology 2021. PubMed 33514941. DOI: 10.1038/s41581-020-00392-1.
  17. Bishop K, Momah T, Ricks J et al.: Nephrolithiasis. Primary care 2020. PubMed 33121635. DOI: 10.1016/j.pop.2020.08.005.
  18. Daudon M, Frochot V, Bazin D et al.: Drug-Induced Kidney Stones and Crystalline Nephropathy: Pathophysiology, Prevention and Treatment. Drugs 2018. PubMed 29264783. DOI: 10.1007/s40265-017-0853-7.
  19. Khan SR, Pearle MS, Robertson WG et al.: Kidney stones. Nature reviews. Disease primers 2016. PubMed 27188687. DOI: 10.1038/nrdp.2016.8.
  20. Pearle MS, Goldfarb DS, Assimos DG et al.: Medical management of kidney stones: AUA guideline. The Journal of urology 2014. PubMed 24857648. DOI: 10.1016/j.juro.2014.05.006.