La duda sobre si es mejor utilizar el hilo dental antes o después del cepillado lleva décadas dividiendo a odontólogos y pacientes. Aunque más del 80 % de la población no utiliza la seda dental de forma habitual, incluso entre los dentistas ha existido controversia acerca del orden óptimo en la rutina de higiene bucal. Un ensayo clínico aleatorizado publicado en 2018 aportó por fin una respuesta concluyente con resultados reveladores.
Índice de contenidos
- Puntos clave
- El hilo dental: entre la evidencia científica y la controversia
- El orden correcto: ¿hilo dental antes o después del cepillado?
- Cómo usar el hilo dental correctamente
- Tipos de hilo dental: con cera frente a sin cera
- Problemas habituales y soluciones
- Flúor y prevención de la caries
- Fuentes científicas
Puntos clave
- Orden óptimo confirmado: Un ensayo clínico aleatorizado de 2018 demostró que usar primero el hilo dental y después el cepillo de dientes logra una mayor reducción de la placa bacteriana y una mejor retención de flúor en los espacios interproximales.
- Evidencia científica limitada pero existente: Solo 3 de 11 estudios hallaron un beneficio significativo al sumar el hilo dental al cepillado. El motivo reside en la baja calidad metodológica de los estudios antiguos, no en una falta de eficacia del producto.
- Controversia en la odontología: Los sectores más escépticos llegaron a comparar a los defensores de la seda dental con «terraplanistas», un debate que evidenció las carencias metodológicas en la investigación bucodental.
- Los espacios interdentales son zonas críticas: El 40 % de la superficie dental corresponde a áreas interproximales de difícil acceso, donde la placa bacteriana y las bacterias proliferan si no se limpian a diario.
- Eficacia equivalente en todos los formatos: Seda encerada o sin cera, cinta dental o hilo estándar: ningún tipo ha demostrado una superioridad significativa en la eliminación de la placa.
- El flúor es determinante: La secuencia de pasar el hilo dental antes del cepillado facilita que el flúor de la pasta dentífrica penetre y actúe directamente en los espacios interdentales ya limpios.
El hilo dental: entre la evidencia científica y la controversia
¿Para qué sirve realmente el hilo dental?
Durante años se aceptó como un hecho probado que el hilo dental es capaz de eliminar hasta el 80 % de la placa situada entre los dientes. Dicha cifra procede de ensayos con diseño de «boca dividida», en los que los participantes utilizaban seda dental únicamente en la mitad de su dentadura, sirviendo la otra mitad como grupo de control.
En uno de estos estudios se solicitó a los voluntarios que no se cepillaran los dientes inferiores durante tres semanas para permitir que se acumulara la placa bacteriana. Transcurrido ese periodo, utilizaron hilo dental solo en la mitad de las piezas dentales. Los resultados tras tres semanas mostraron:
- Aproximadamente un 60 % de reducción de la placa bacteriana en comparación con los dientes de control.
- Una reducción significativa de la gingivitis (inflamación de las encías).
- Menor sangrado gingival durante el sondaje.
- Mejora en diversos marcadores inflamatorios.
Sin embargo: estos ensayos únicamente demostraron que usar hilo dental resulta más eficaz que no hacer nada. La pregunta clave seguía sin respuesta: ¿ofrece la combinación de hilo dental y cepillado una ventaja real frente a utilizar únicamente el cepillo de dientes?
La polémica: «Creer en el hilo dental es como creer en el Ratoncito Pérez»
El debate científico cobró fuerza en 2008 tras la publicación de un controvertido artículo. Sus autores sostenían:
«La recomendación de usar hilo dental se basa principalmente en el sentido común, pero el sentido común no equivale a evidencia científica».
Las conclusiones del análisis resultaron demoledoras: de 11 estudios revisados de forma sistemática, únicamente 3 hallaron un beneficio estadísticamente significativo al añadir la seda dental al cepillado habitual. Algunos críticos llegaron a comparar a los odontólogos que prescriben hilo dental con «terraplanistas»:
«La odontología es una profesión que se resiste a aceptar la realidad. Más del 80 % de las personas no utiliza hilo dental con regularidad; quizá la mayoría tenga razón y los especialistas estén equivocados. El hilo dental no funciona, hay que asumirlo. Creer en el hilo dental podría ser como creer en el Ratoncito Pérez».
¿Por qué la evidencia era débil? El problema de la calidad de los estudios
A partir de 2008 se desarrollaron nuevas investigaciones. La revisión sistemática de la Colaboración Cochrane de 2011 y revisiones posteriores indican que existe cierta evidencia respecto a la mejoría de la gingivitis, si bien los datos sobre la eliminación complementaria de placa bacteriana continúan siendo moderados.
No obstante, la limitación no radica en la eficacia del hilo dental, sino en las deficiencias metodológicas de los estudios:
- Muestras reducidas: gran parte de las investigaciones contaban con menos de 30 participantes.
- Periodos de seguimiento muy cortos: a menudo de solo 2 a 4 semanas de duración.
- Falta de estandarización técnica: no se evaluaba ni controlaba cómo usar el hilo dental correctamente.
- Criterios de valoración heterogéneos: empleo de distintos índices de placa y métodos de medición diversos.
- Ausencia de enmascaramiento: los voluntarios sabían en todo momento si formaban parte del grupo que utilizaba seda dental.
Como argumentó una posterior defensa del hilo dental en 2017: «La metodología de los estudios que analizan su eficacia es deficiente, no el hilo dental en sí».
¿Por qué la industria no financia estudios de mayor rigor?
La explicación responde a una lógica de mercado: todas las variantes de hilo dental presentan una eficacia prácticamente idéntica. Los estudios comparativos entre seda encerada y no encerada, hilos finos frente a gruesos o hilo estándar frente a cinta dental demuestran que no existen diferencias significativas en la retirada de placa bacteriana.
Ningún fabricante tiene incentivos para invertir sumas millonarias en un ensayo clínico que únicamente confirme la utilidad general del hilo dental, sin poder demostrar que su producto específico supera al de la competencia. Esta ausencia de motivación comercial justifica la escasez de grandes ensayos clínicos independientes.
El orden correcto: ¿hilo dental antes o después del cepillado?
¿Hilo dental antes o después del cepillado? Las dos posturas
Aun asumiendo la utilidad de la limpieza interproximal, la duda sobre el orden idóneo seguía abierta. Durante años coexistieron dos posturas con argumentos aparentemente lógicos:
Postura 1: primero el hilo dental y después el cepillado
- El hilo dental desorganiza la placa bacteriana y desaloja los restos entre los dientes.
- El cepillo de dientes barre y expulsa esas partículas sueltas fuera de la cavidad bucal.
- El flúor de la pasta dentífrica penetra con mayor facilidad en los espacios interproximales libres de suciedad.
- No quedan restos acumulados entre las piezas dentales al finalizar la rutina.
Postura 2: primero el cepillado y después el hilo dental
- El cepillado elimina el grueso de la placa y los residuos superficiales.
- El hilo dental ayuda a introducir el flúor residual de la pasta en las zonas interdentales.
- La seda dental actúa como último paso de control y acabado.
Ambas hipótesis parecían razonables. Sin embargo, en el terreno científico es imprescindible someter las hipótesis a prueba clínica.
El estudio de Mazhari de 2018: aleatorizado, controlado y concluyente
Mazhari et al. (2018) diseñaron el primer ensayo clínico aleatorizado y controlado centrado específicamente en evaluar si es preferible usar el hilo dental antes o después del cepillado: «The effect of toothbrushing and flossing sequence on interdental plaque reduction and fluoride retention».
Diseño metodológico del ensayo:
- Asignación aleatoria de los participantes en dos grupos de intervención.
- Grupo 1: uso de hilo dental en primer lugar, seguido del cepillado con pasta fluorada.
- Grupo 2: cepillado en primer lugar, seguido del paso del hilo dental.
- Medición de variables: nivel de placa en los espacios interdentales y concentración de flúor interproximal.
El resultado fue categórico: el protocolo de usar primero el hilo dental resultó superior en ambas variables.
El grupo que utilizó el hilo dental antes del cepillado obtuvo:
- Una reducción significativamente mayor de la placa bacteriana en los espacios interproximales.
- Concentraciones sensiblemente más altas de flúor retenido entre las piezas dentales.
- Una limpieza bucal global más profunda en toda la dentadura.
¿Por qué funciona mejor usar el hilo dental antes del cepillado?
La explicación responde a un principio puramente mecánico:
Cuando se utiliza el hilo dental DESPUÉS del cepillado:
- El cepillado limpia las caras externas de los dientes.
- Al pasar el hilo dental a continuación, se desprenden restos y bacterias acumulados entre las piezas.
- El problema: estos restos desprendidos no tienen salida y quedan depositados sobre el esmalte recién cepillado.
- El flúor aportado por la pasta dentífrica ya ha sido escupido o aclarado en gran medida.
Cuando se utiliza el hilo dental ANTES del cepillado:
- El hilo dental desaloja los restos de alimentos y desorganiza la placa bacteriana en los espacios interdentales.
- El cepillado posterior arrastra todos esos residuos sueltos y los expulsa con la espuma del dentífrico.
- El flúor de la pasta dentífrica fresca entra en contacto directo y sin obstáculos con las zonas interproximales limpias.
- Se logra una mayor retención de flúor en los puntos más propensos a desarrollar caries interdentales.
Los organismos especializados en prevención odontológica respaldan esta secuencia: al retirar primero los residuos de los espacios interdentales, el cepillo de dientes los elimina por completo impidiendo que permanezcan en la boca, al tiempo que el flúor de la pasta dentífrica actúa con máxima eficacia en las zonas recién despejadas.
La rutina idónea de higiene bucal
A partir de la evidencia científica actual, el protocolo diario más recomendable es el siguiente:
- Paso 1: Hilo dental o cepillo interdental – Limpieza de los espacios interproximales (¡que representan el 40 % de la superficie dental total!).
- Paso 2: Cepillado con pasta dentífrica con flúor – Durante un mínimo de 2 minutos, abarcando todas las caras del diente.
- Paso 3 (opcional): Enjuague o colutorio con flúor – Para prolongar el tiempo de contacto del flúor con el esmalte.
Frecuencia: cepillarse al menos dos veces al día (mañana y noche) y limpiar los espacios interdentales con hilo dental al menos una vez al día, preferiblemente durante la rutina nocturna.
Cómo usar el hilo dental correctamente
Cómo usar el hilo dental: guía paso a paso
El beneficio del hilo dental depende por completo de una correcta ejecución técnica. La falta de control sobre cómo los pacientes utilizaban la seda en los primeros estudios explica en gran medida la disparidad de los resultados clínicos históricos.
Técnica recomendada paso a paso:
- Cortar la longitud adecuada: utiliza un tramo de unos 45-50 cm de seda o cinta dental.
- Enrollar en los dedos: enrolla la mayor parte del hilo en el dedo corazón de una mano y el sobrante en el corazón de la otra, dejando un segmento libre de 2-3 cm entre ambos.
- Guiar con precisión: mantén el hilo tenso utilizando los dedos pulgares e índices.
- Introducir con suavidad: desliza la seda entre los dientes con un movimiento delicado en zigzag; NUNCA fuerces el hilo bruscamente contra la encía para no dañarla.
- Adoptar la forma de «C»: abraza la pared lateral del diente curvando el hilo hasta formar una C.
- Movimiento vertical: introduce la seda suavemente bajo la línea de la encía (1-2 mm) y realiza movimientos de barrido de abajo hacia arriba.
- Limpiar ambos lados: FUNDAMENTAL: cada espacio interproximal cuenta con DOS caras dentales adyacentes. Curva el hilo en forma de C contra el diente vecino y repite el barrido.
- Usar un segmento limpio en cada espacio: desenrolla una sección limpia de seda a medida que avances de un diente a otro.
Errores habituales al utilizar el hilo dental:
- Emplear un fragmento demasiado corto y limpiar toda la dentadura con la misma sección sucia.
- Mover el hilo solo de arriba abajo en línea recta sin curvarlo en C, limpiando el punto de contacto pero omitiendo la superficie lateral del diente.
- Ejercer excesiva fuerza y provocar cortes o traumatismos en las encías.
- Realizar una limpieza superficial sin penetrar bajo el margen gingival.
- Limpiar únicamente una de las caras del espacio interdental, completando solo el 50 % de la higiene.
¿Hasta qué profundidad se debe introducir el hilo dental?
El hilo dental debe deslizarse con delicadeza entre 1 y 2 mm por debajo de la línea gingival, accediendo al surco gingival (el pequeño espacio natural entre el diente y la encía). Se trata de un punto estratégico, ya que allí se acumulan las bacterias de la placa bacteriana subgingival y se origina la gingivitis.
Precaución: en unas encías sanas, la profundidad del surco oscila entre 1 y 3 mm. En pacientes con periodontitis, las bolsas periodontales pueden medir entre 4 y 12 mm. Introducir la seda de forma brusca o agresiva puede lesionar el tejido y provocar retracción gingival.
Si el uso de la seda genera dolor persistente o un sangrado gingival abundante, es necesario acudir a la consulta odontológica, pues suele ser indicio de una gingivitis o periodontitis subyacente.
¿Con qué frecuencia se debe utilizar el hilo dental?
Tanto la Asociación Dental Americana (ADA) como el Consejo General de Dentistas y las sociedades científicas recomiendan utilizar hilo dental al menos una vez al día, preferiblemente por la noche antes de dormir.
¿Por qué es fundamental pasarlo por la noche?
- Durante el descanso nocturno se reduce la producción de saliva, disminuyendo sus defensas antibacterianas naturales.
- Las bacterias disponen de 7 a 8 horas para multiplicarse sin interrupción.
- Se han acumulado restos de alimentos y placa a lo largo de toda la jornada.
- El flúor procedente del cepillado nocturno permanece activo sobre el esmalte durante toda la noche.
En determinados casos, los especialistas aconsejan utilizar hilo dental dos veces al día (mañana y noche), en particular ante:
- Historial previo de periodontitis.
- Espacios interproximales estrechos con tendencia al empaquetamiento de comida.
- Tratamientos de ortodoncia o prótesis dentales fijas.
- Alto riesgo de caries interdentales.
¿A partir de qué edad se debe utilizar el hilo dental?
En cuanto dos piezas dentales entran en contacto estrecho y sus caras laterales se tocan, es necesario comenzar la higiene interproximal. En la mayoría de los niños esto ocurre entre los 2 y los 3 años, al completarse la erupción de los molares temporales de leche.
Recomendaciones por tramos de edad:
- De 2 a 6 años: los padres o cuidadores deben encargarse directamente de pasar el hilo dental.
- De 6 a 10 años: los niños aprenden la técnica adecuada bajo la supervisión activa de los adultos.
- A partir de los 10-12 años: uso autónomo por parte del menor, con comprobaciones periódicas por parte de los padres.
Para los más pequeños, los arcos dentales con mango (flossers) constituyen una alternativa muy cómoda que facilita la manipulación y favorece la adquisición del hábito.
Tipos de hilo dental: con cera o sin cera
¿Cuál es el mejor hilo dental?
La respuesta sincera: aquel que realmente utilices de forma habitual. Los estudios clínicos no muestran diferencias significativas en la eliminación de la placa bacteriana entre los distintos tipos de seda o cinta dental.
¿Hilo dental con cera o sin cera?
Un estudio comparativo (Terézhalmy et al., 2008) analizó cuatro tipos diferentes de hilo dental:
- Hilo dental estándar sin cera
- Seda encerada
- Hilo dental encerado resistente a la rotura
- Hilo dental expandible (se ensancha al entrar en contacto con la saliva)
Resultado: los cuatro tipos demostraron la misma eficacia a la hora de eliminar la placa bacteriana. Por tanto, la elección depende de tus preferencias personales:
Seda encerada y cinta dental – Ventajas:
- Se desliza con mayor facilidad en espacios interproximales estrechos
- Se deshilacha y se rompe menos (más cómodo en puntos de contacto apretados)
- Ofrece una sensación de deslizamiento más suave y con menor resistencia
- Recomendada para principiantes y personas con dientes muy apiñados
Hilo dental sin cera – Ventajas:
- Se expande ligeramente entre los dientes, logrando una mayor superficie de contacto
- Proporciona una respuesta táctil y auditiva (se percibe un chirrido característico al retirar la placa)
- Suele ser una opción más ecológica al no llevar recubrimiento sintético
- Recomendado para espacios interdentales de tamaño normal o amplio
PFAS en el hilo dental: ¿supone un problema?
Un estudio de 2019 detectó concentraciones más elevadas de PFAS (sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas, conocidas como «químicos eternos») en personas que utilizaban determinadas marcas de hilo dental recubiertas con teflón. Los PFAS se asocian con diversos riesgos potenciales para la salud, como alteraciones hormonales.
¿Qué medidas se pueden tomar?
- Optar por hilo dental sin cera o recubierto con ceras naturales (cera de abeja o de candelilla)
- Evitar productos que anuncien un deslizamiento extrafácil basado en PTFE (politetrafluoroetileno)
- Buscar certificaciones libres de PFAS
- Elegir hilo dental de seda natural o fibras de bambú con recubrimientos ecológicos
Conviene valorar este aspecto con perspectiva: los beneficios de usar hilo dental para la higiene bucal superan con creces los riesgos potenciales señalados. Aun así, es aconsejable elegir alternativas libres de PFAS siempre que estén disponibles.
Problemas frecuentes y soluciones prácticas
Sangrado gingival al usar hilo dental: ¿es normal o motivo de alarma?
Un ligero sangrado en las encías al empezar a usar hilo dental o tras un periodo prolongado sin utilizarlo es habitual. Por lo general, indica la presencia de una gingivitis incipiente (inflamación de las encías).
Sangrado durante las primeras 1-2 semanas:
- Suele ser síntoma de una inflamación que remitirá conforme se mantenga el uso del hilo dental
- Conviene continuar usándolo con suavidad, sin interrumpir la rutina
- Por norma general, el sangrado gingival desaparece tras 7-14 días de uso regular
- Es una señal positiva de que la inflamación se está combatiendo eficazmente
Sangrado persistente o abundante tras 2-3 semanas:
- Puede advertir de una gingivitis avanzada o de una periodontitis
- Es recomendable acudir a la consulta del dentista
- Podría ser necesaria una limpieza dental profesional
- Es posible que la técnica empleada sea demasiado agresiva y requiera mayor delicadeza
El índice de sangrado interdental de Eastman se utiliza en investigación clínica para evaluar la gingivitis. El sangrado al pasar la seda es un indicador muy sensible de inflamación gingival, incluso más preciso que la simple inspección visual.
¿Puede el hilo dental retraer las encías?
La recesión gingival causada por el hilo dental es poco común y se debe casi exclusivamente a una técnica inadecuada:
Factores de riesgo:
- Movimientos de vaivén demasiado bruscos o en forma de sierra
- Forzar el paso del hilo de golpe entre dientes con puntos de contacto estrechos
- Introducir el hilo con demasiada fuerza por debajo del margen gingival
- Utilizar materiales no aptos (como hilo de coser o sedal de pesca)
Prevención:
- Realizar movimientos suaves y controlados
- Deslizar el hilo con cuidado entre los dientes evitando que impacte contra la encía
- Utilizar seda encerada o cinta dental si los contactos son muy estrechos
- Abrazar cada diente en forma de «C», sin aserrar horizontalmente
- En caso de duda, solicitar una demostración a un odontólogo o higienista dental
Importante: la causa principal de la retracción de encías no es el hilo dental, sino la periodontitis (provocada por una higiene bucal deficiente) o un cepillado demasiado agresivo con el cepillo de dientes.
¿Por qué huele mal el hilo dental después de usarlo?
El mal olor que puede desprender el hilo dental usado procede de:
- Bacterias y sus subproductos metabólicos: especialmente las bacterias anaerobias, que generan compuestos sulfurados volátiles (CSV)
- Restos de alimentos en descomposición: residuos proteicos atrapados entre los dientes que son degradados por la microbiota oral
- Placa bacteriana: el propio biofilm acumulado posee un olor característico
En realidad, este olor confirma que el uso del hilo dental era imprescindible, ya que evidencia la acumulación de restos y microorganismos en los espacios interproximales. Su uso regular disminuye la carga bacteriana y atenúa notablemente el olor.
Si el olor es muy intenso o fétido:
- Puede indicar la presencia de caries interdentales profundas
- Bolsas periodontales debidas a periodontitis
- Restos de comida impactados durante mucho tiempo
- Se aconseja una revisión odontológica
¿De qué materiales está hecho el hilo dental?
El hilo dental convencional suele fabricarse con:
- Nailon (poliamida): la mayoría de las sedas dentales comerciales están compuestas por filamentos de nailon
- PTFE (politetrafluoroetileno): hilos tipo cinta de fácil deslizamiento, aunque plantean dudas sobre los PFAS
- Seda natural: material tradicional que hoy en día es menos frecuente
- Recubrimientos: ceras (de abeja, candelilla o carnauba), flúor y aromatizantes (como menta)
Alternativas ecológicas:
- Hilo dental de fibra de bambú (recubierto con cera natural)
- Seda natural biodegradable (biodegradable, aunque de precio más elevado)
- Hilo dental de PLA a base de almidón de maíz (biodegradable)
El flúor y la prevención de caries
Por qué es fundamental el flúor
El estudio de Mazhari (2018) demostró no solo una mayor reducción de la placa bacteriana al plantearse si usar el hilo dental antes o después del cepillado y optar por pasarlo primero, sino también una retención de flúor significativamente mayor en los espacios interdentales. ¿Por qué resulta tan determinante?
El flúor protege las piezas dentales mediante tres mecanismos:
- Remineralización: contribuye a reparar las lesiones incipientes del esmalte al favorecer el depósito de calcio y fosfato
- Refuerzo del esmalte: forma fluorapatita, una estructura más resistente a los ataques ácidos que la hidroxiapatita
- Acción antibacteriana: inhibe las enzimas bacterianas y reduce la formación de placa bacteriana
Los espacios interproximales son especialmente vulnerables a las caries interdentales por varios motivos:
- Resultan inaccesibles para las cerdas del cepillo de dientes
- Los restos de comida quedan retenidos con facilidad
- Las bacterias encuentran un entorno anaeróbico idóneo para proliferar
- Suelen recibir una menor exposición al flúor que las caras libres de los dientes
Resolver la duda sobre usar el hilo dental antes o después del cepillado a favor de pasarlo en primer lugar optimiza la llegada del flúor exactamente donde más falta hace.
Concentración óptima de flúor
Los protocolos de odontología preventiva y las sociedades odontológicas recomiendan para adultos:
- Pasta dentífrica: 1.450 ppm de flúor (concentración estándar para adultos)
- Cepillado al menos 2 veces al día: por la mañana y por la noche
- No enjuagar con agua de inmediato: tras el cepillado, escupir el exceso de pasta sin aclarar con agua para que el flúor permanezca activo más tiempo sobre el esmalte
- Colutorio con flúor (opcional): como paso complementario tras el hilo y el cepillo
- Sal fluorada: mantiene su efecto protector durante unos 30 minutos tras las comidas
En el caso de los niños se aplican pautas específicas según la edad, utilizando pastas con menor concentración de ppm para prevenir la ingesta accidental.
Rutina de prevención en 3 pasos: hilo dental o cepillo interdental
En resumen, la rutina de higiene bucal respaldada por la evidencia científica se estructura así:
Paso 1: Limpieza de espacios interproximales (hilo dental o cepillo interdental)
- Utilizar hilo dental o cepillos interproximales (estos últimos en espacios interdentales más amplios)
- Limpiar todos los espacios interproximales, repasando ambas caras laterales de cada hueco
- Rodear cada diente en forma de «C» y descender suavemente bajo el margen de las encías
- Al menos 1 vez al día (por la noche), idealmente 2 veces al día
Paso 2: Cepillado con pasta dentífrica fluorada
- Pasta con 1.450 ppm de flúor en adultos
- Cepillar durante un mínimo de 2 minutos
- Abarcar todas las superficies dentales (externas, internas y zonas de masticación)
- Escupir la espuma al terminar sin realizar enjuagues posteriores con agua
Paso 3 (opcional): Enjuague con colutorio fluorado
- Aumenta el tiempo de contacto y la biodisponibilidad del flúor
- Especialmente útil en personas con alto riesgo de caries
- No utilizarlo inmediatamente tras el cepillado: espera unos 30 minutos o aplícalo en otro momento del día
Este orden favorece una eliminación más eficaz de las bacterias perjudiciales y asegura una mayor concentración de flúor sobre la superficie dental, especialmente en las zonas interproximales, que representan cerca del 40 % de la superficie total de los dientes.
Fuentes científicas
- Mazhari F, Boskabady M, Moeintaghavi A, Habibi A. The effect of toothbrushing and flossing sequence on interdental plaque reduction and fluoride retention: A randomized controlled clinical trial. J Periodontol. 2018;89(7):824-832.
- Berchier CE, Slot DE, Haps S, Van der weijden GA. The efficacy of dental floss in addition to a toothbrush on plaque and parameters of gingival inflammation: a systematic review. Int J Dent Hyg. 2008;6(4):265-79.
- Sambunjak D, Nickerson JW, Poklepovic T, et al. Flossing for the management of periodontal diseases and dental caries in adults. Cochrane Database Syst Rev. 2011;(12):CD008829.
- Bain C. Flossing, remoaning and remania – dentistry in denial. Dental Update. 2017;43(8).
- Vernon LT, Da silva APB, Seacat JD. In Defense of Flossing: Part II-Can We Agree It’s Premature to Claim Flossing Is Ineffective to Help Prevent Periodontal Diseases?. J Evid Based Dent Pract. 2017;17(3):149-158.
- Vernon LT, Seacat JD. In Defense of Flossing: Can We Agree It’s Premature to Claim Flossing is Ineffective to Prevent Dental Caries?. J Evid Based Dent Pract. 2017;17(2):71-75.
- Terézhalmy GT, Bartizek RD, Biesbrock AR. Plaque-removal efficacy of four types of dental floss. J Periodontol. 2008;79(2):245-51.
- Barendregt DS, Timmerman MF, Van der velden U, Van der weijden GA. Comparison of the bleeding on marginal probing index and the Eastman interdental bleeding index as indicators of gingivitis. J Clin Periodontol. 2002;29(3):195-200.
- Henry A, Biddlestone J, Mccaul J. ‘Nasal flossing’: A case report of nasopharyngeal stenosis due to severe erosive lichen planus and a novel therapeutic intervention. Int J Surg Case Rep. 2019;54:99-102.



