DOMINGO, 23 DE AGOSTO DE 2026
Cinco variedades de quesos blancos en salmuera dispuestos sobre una tabla de madera oscura (von KI generiert)

¿El queso feta tiene mucha sal? Comparativa

En la receta tradicional turca de pancar salatası no se utiliza feta, sino Beyaz Peynir. Lejos de ser un simple detalle de traducción, se trata de un queso distinto con valores nutricionales diferentes. Muchas personas se preguntan si el queso feta tiene mucha sal; dado que el contenido de sodio es el punto más crítico en cualquier receta con remolacha de este portal, merece la pena hacer una comparativa a fondo.

Analizar estas diferencias ayuda a tomar mejores decisiones en la cocina diaria sin renunciar al sabor ni descuidar la salud cardiovascular.

Qué es exactamente el queso feta

Desde 2002, «Feta» es una denominación de origen protegida en la Unión Europea. Solo puede denominarse legalmente feta aquel queso que cumple tres requisitos:

  • se elabora en regiones específicas de Grecia,
  • se produce a partir de leche de oveja, con un máximo del 30 % de leche de cabra,
  • ha madurado como queso en salmuera.

Cualquier otro producto no es legalmente feta, aunque su aspecto sea idéntico. Por eso, el queso blanco en dados elaborado con leche de vaca que encontramos en el supermercado se comercializa como «queso tipo pastor», «queso para ensalada» o bajo marcas comerciales como Salakis o Patros.

No es una mera cuestión de etiquetado. La leche de oveja contiene casi el doble de grasa y bastante más proteína que la leche de vaca, lo que modifica notablemente el sabor, la cremosidad y el perfil nutricional.

Queso feta: valor nutricional y comparativa

Valores por cada 100 gramos, redondeados, producto comercial estándar:

QuesoLecheGrasasProteínasSalCalcio
Feta DOP (Grecia)Oveja/cabra21 g17 g3,0 g400 mg
Beyaz Peynir (Turquía)Vaca u oveja18 g17 g2,0–2,5 g450 mg
Ezine Peyniri (Turquía)Oveja/cabra/vaca24 g18 g2,5 g420 mg
Queso tipo pastor (leche de vaca)Vaca20 g14 g2,5–3,5 g350 mg
Salakis / marcas de queso de ovejaOveja22 g15 g2,8 g400 mg
Halloumi (Chipre)Oveja/cabra/vaca25 g22 g2,5–3,0 g750 mg
Ricotta salataOveja24 g20 g2,5 g500 mg
Queso fresco granulado (cottage)Vaca3 g12 g0,8 g80 mg

Los valores oscilan de forma considerable según el fabricante: en algunas variedades de queso tipo pastor se han llegado a registrar más de 4 gramos de sal. Consultar la tabla nutricional del envase es la única fuente verdaderamente fiable.

¿El queso feta tiene mucha sal? Las tres conclusiones principales

El Beyaz Peynir es la opción con menos sal. Este queso blanco turco suele madurar menos tiempo en salmuera y contiene, de media, entre medio y un gramo menos de sal por 100 gramos que el feta griego. Al utilizar 150 gramos en una ensalada, la diferencia es de aproximadamente un gramo de sal: una sexta parte del límite diario recomendado por organismos como la AESAN y la OMS, reducida únicamente mediante la elección del queso.

El queso tipo pastor no es automáticamente más suave. Su fama como sustituto o versión de queso feta light se cumple en cuanto al contenido graso, pero no respecto a la sal. Ciertos quesos de ensalada elaborados con leche de vaca resultan incluso más salados que el auténtico feta, ya que la salmuera debe compensar la falta de los aromas intensos propios de la leche de oveja.

El queso fresco granulado es la gran excepción. Si te preguntas cuál es el mejor queso para hipertensos o para quienes necesitan restringir al máximo el sodio sin importar hacer ciertas concesiones en textura, el queso cottage aporta una cuarta parte de sal y una séptima parte de grasa. En una ensalada de remolacha funciona sorprendentemente bien, puesto que la raíz aporta suficiente sabor por sí misma.

Desalar en agua: cuánto ayuda realmente

El consejo habitual consiste en poner el queso en remojo antes de consumirlo. Si bien es cierto que el queso feta tiene mucha sal y el efecto del remojo es real, su alcance es limitado, ya que el sodio no se queda únicamente en la superficie, sino que penetra en toda la pieza.

Lo que ayuda de forma cuantificable:

  • Poner en remojo en dados, no en una sola pieza. A mayor superficie de contacto, mayor intercambio.
  • Dejar en agua fría entre 20 y 30 minutos, cambiando el agua una vez.
  • Escurrir muy bien después para no aguar la ensalada.

De manera realista, este método permite eliminar entre un 15 y un 25 % de la sal. De 3 gramos iniciales se pasa a unos 2,4 gramos. No es un cambio milagroso, pero sumado a la elección adecuada de la variedad, marca una diferencia notable para evitar complicaciones como la hipertensión.

Con el remojo el queso también pierde algo de aroma. Unas gotas de zumo de limón permiten compensarlo: la acidez potencia la percepción salina en el paladar, haciendo que una menor cantidad de sal se perciba con mayor intensidad.

¿El queso feta es saludable? Sus puntos fuertes

Tras analizar el impacto de la sal, es justo valorar también el resto de sus propiedades nutricionales.

Calcio. 100 gramos de feta aportan alrededor de 400 miligramos de calcio, lo que cubre cerca del 40 % de las necesidades diarias. En ensaladas con vegetales ricos en oxalatos, esto cumple una función protectora añadida; puedes profundizar en el artículo sobre el oxalato.

Proteínas de calidad. Contiene entre 15 y 17 gramos por cada 100 gramos, con un perfil completo de aminoácidos esenciales, lo que convierte una simple ensalada vegetal en un plato saciante.

Menos grasa de la que suele creerse. El feta contiene unos 21 gramos de grasa por 100 gramos, mientras que variedades como el gouda, el emmental o el cheddar se sitúan entre 28 y 34 gramos. Entre los quesos curados y semicurados, es uno de los más moderados.

Fermentación. Los quesos elaborados con leche cruda y madurados de forma prolongada en salmuera conservan cultivos vivos beneficiosos, aunque la gran mayoría de las opciones disponibles en el supermercado están pasteurizadas.

La receta turca

Beyaz peynirli pancar salatası, para 2 raciones:

  • 250 g de remolacha cocida, cortada en dados
  • 120 g de Beyaz Peynir
  • 1/2 cebolla morada
  • 1 puñado de tomillo fresco (u orégano como alternativa)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • El zumo de medio limón
  • Pimienta negra recién molida, sin sal añadida

Mezcla la remolacha con la cebolla, el aceite de oliva y el zumo de limón. Deja reposar diez minutos para que se integren los sabores y distribuye por encima el queso desmenuzado y el tomillo fresco.

Por qué tomillo y no perejil

El tomillo fresco contiene timol y carvacrol, dos compuestos fenólicos con contrastada actividad antimicrobiana, motivo por el cual tradicionalmente se ha empleado tanto en la cocina para acompañar carnes como en la medicina popular contra afecciones respiratorias.

En esta ensalada cumple una función gastronómica clave: la intensidad resinosa y aromática del tomillo corta el dulzor profundo de la remolacha de un modo que el perejil no logra igualar. En la gastronomía turca esta combinación no es fruto de la casualidad, sino de siglos de armonización culinaria.

Valores nutricionales por ración (estimados)

por ración
Energíaaprox. 290 kcal
Proteínasaprox. 12 g
Grasasaprox. 20 g
Hidratos de carbonoaprox. 11 g
Salaprox. 1,4 g
Calcioaprox. 280 mg

El resultado son 1,4 gramos de sal por ración frente a los casi 2 gramos que aportaría la misma cantidad si se asume que el queso feta tiene mucha sal y se emplea tal cual en la receta, manteniendo la misma intensidad de sabor. Ese es el verdadero valor práctico de esta comparativa.

Fuentes

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